Demanda y Coyuntura

Estructura del PIB por sectores y por componentes del gasto

En 2016, el Producto Interno Bruto de México aumentó un 2,3% a tasa anual real, como se indicaba anteriormente, este dato puede ser valorado como positivo en la coyuntura internacional actual aunque está por debajo de las previsiones iniciales del Ejecutivo (2,6-3,6%).

En el análisis de la evolución del PIB hay que tener en cuenta que México fue el país latinoamericano más afectado por la crisis en 2009, tanto por su dependencia del ciclo económico de EEUU como por factores internos, unido a una política fiscal que, con poco margen, no pudo estimular la economía.  Es por ello que el PIB disminuyó en términos reales un  6,5% en 2009, la mayor caída en décadas. No obstante, ya desde finales de 2009 y durante todo el 2010, se observó una tendencia creciente, que hizo cerrar 2010 con un aumento del PIB del 5,5%. Este aumento vino empujado principalmente por el crecimiento de la actividad industrial de EE.UU. que hizo reactivar las exportaciones mexicanas. En 2011, El Producto Interno Bruto registró un crecimiento del 3,9%, lo que fue calificado por la mayoría de los analistas como una prueba de la solidez de la economía mexicana frente al deterioro del entorno global y la incertidumbre en los mercados financieros vivida durante todo el año. En 2012, México mantuvo un ritmo de crecimiento similar a 2011, a pesar de la volatilidad en los mercados internacionales marcada por la incertidumbre en la zona euro y en EEUU. De hecho, la economía mexicana presentó una expansión significativa, 3,9%, si tenemos en cuenta las adversas condiciones internacionales. El año 2013, por su parte, fue el año de las grandes reformas pero también un año de muy poco crecimiento, 1,1%, claramente insuficiente para aumentar el bienestar de la población y combatir la pobreza. De hecho, ha sido el año de menor crecimiento económico desde 2009 y muy por debajo del objetivo inicial del 3,5% establecido en los Criterios Generales de Política Económica para 2013. En el año 2014, el Producto Interno Bruto de México aumentó un 2,1% a tasa anual real, también lejos del rango inicial de estimación del 3,5-4%. En el año 2015, creció un 2,5%, un dato muy positivo dada la coyuntura internacional del momento, aunque insuficiente para las necesidades del país.

Por sectores económicos, el sector primario aporta aproximadamente el 3,6% del PIB nacional, el secundario el 30,6%, destacando el peso de la industria manufacturera que explica el 58,1% de este porcentaje mientras que la construcción y la minería tienen un peso de 23,5 y el 12,4% del sector secundario respectivamente, y el sector terciario aporta el 59,5% en el que destacan el comercio, los transportes y los servicios inmobiliarios.

Por actividades económicas, las actividades primarias crecieron un 4,1%, las secundarias un 0% y las terciarias un 3,4% en 2016. El sector terciario de la economía fue, al igual que en 2015, el principal motor en 2016 junto con un muy buen comportamiento de sector primario.

El sector industrial, que representa una tercera parte del PIB total, tuvo un estancamiento anual explicado por la recesión de la industria minera que acumula ya más de dos años en contracción. Las industrias manufactureras y de la construcción son las únicas que mantienen una tendencia positiva dentro de este sector, con un crecimiento anual del 1,3 y del 1,8%, respectivamente, si bien sensiblemente menor a los crecimientos de años anteriores y por debajo del crecimiento nacional.

Fuentes: INEGI.  Notas de prensa sobre evolución trimestral del PIB.

http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/cn/

http://www.beta.inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia.html?id=3280

 

La suma del sector primario, secundario y terciario no es 100 % por ajustes de impuestos.

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Cuadro de PIB por sectores de actividad y por componentes del gasto

 

 

PIB6,5
   2015 2016 % total % variación real
PRODUCTO INTERNO BRUO A PRECIOS DE MERCADO. (Millones de pesos a precios corrientes). 18.135.706 19.522.651 100 2,3
     Impuestos a los productos 1.071.2831.236.256 6,33 15,4
     Valor Agregado bruto a precios básicos 17.190.138 18.303.61393,75  
POR SECTORRES        
    Primario 621.181 701.739 3,64 4,1
    Secundario 5.628.822 5.993.569 30,6 6,4
    Terciario 10.940.134 11.608.303 59,5 3,4
OFERTA Y DEMANDA GLOBAL. (Millones de pesos corrientes)        
    Producto Interno Bruto 18.241.981 19.522.651 71,43 7,02
    Importación de Bienes y Servicios 6.767.102 7.806.744  28,56 15,36
 Oferta-Demanada global 25.009.084 27.329.357 100 9,28 
    Consumo Privado 12.448.130 13.345.497 48,83 7,21
    Consumo Público 2.272.262 2.381.060 8,71 4,79
    Formación Bruta de Capital Fijo 4.101.357 4.475.932 16,38 9,13
    Variación de Existencias 79.05972.304 0,26  -8,5
    Exportación de Bienes y Servicios 6.409.506 7.449.336 27,26 16,22
    Discrepancias Estadísticas -301.231 -394.773 -1,4  31,05
OFERTA Y DEMANDA GLOBAL. (Millones de pesos de 2008)        
   Producto Interno Bruto 14.135.513 14.461.011 74,32 2,3
   Importación de Bienes y Servicios 4.941.103 4.996.111 26,68  1,1
Oferta-Demanda Global 19.076.615 19.457.122 100 2
   Consumo Privado 9.476.3729.740.900 50,06 2,8
   Consumo Público 1.552.4901.570.128 8,07 1,1
   Formación Bruta de Capital Fijo 3.104.635 3.116.752 16,02 0,4
   Variación de Existencias 55.226 45.080 0,23  
   Exportación de Bienes y Servicios 5.090.962 5.029.691 26,17 1,2
   Discrepancias Estadísticas -141.801 106.701 -0,55  

 

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Evolución de las principales variables económicas: crecimiento, inflación…

Las perspectivas sobre la evolución económica de México dieron un giro de 180 grados desde la toma de posesión de Trump en EEUU. El nerviosismo se percibe en la clase empresarial y el gobierno, mientras las expectativas para 2017  continúan siendo inciertas, a pesar de que los datos de crecimiento para el primer trimestre hayan sido mejores a los esperados, que S&P haya mejorado a “estable” la perspectiva de la deuda soberana de México por valorar que la economía mexicana está respondiendo bien al entorno de incertidumbre y que el FMI haya subido ligeramente su previsión de crecimiento al 1,9%.

México ha sido en los últimos años un país sin grandes desequilibrios macroeconómicos, con crecimiento económico sostenido incluso en el difícil entorno internacional actual, solvencia financiera (tanto por sus reservas, como por su acceso al crédito internacional) y buen comportamiento de los principales equilibrios macroeconómicos, (niveles aceptables, hasta ahora, de inflación y de tipo de interés, de desempleo, de la balanza por cuenta corriente,  déficit público y deuda).

Sin embargo, está viviendo una situación coyuntural complicada en la que confluyen muchos factores y que preocupa cada vez más al ejecutivo:  la presión sobre las finanzas públicas asociada al desplome de los precios del petróleo y caída de su producción- 2,15 millones de barriles diarios en promedio en 2016 la producción más baja desde 1980; la volatilidad en los mercados financieros; la depreciación del peso frente al dólar que ya empieza a trasladarse a la inflación (por encima del 6,3% en junio, su nivel más alto desde 2009) aunque el peso se ha recuperado en las últimas semanas; la desaceleración de la economía mundial, el ritmo en el que aumentarán las tasas de interés en EEUU, y muy especialmente, la incertidumbre sobre la nuevas políticas proteccionistas anunciadas por el presidente Trump en EEUU que afectan directamente a México.  

El Ejecutivo ha estado tomando algunas medidas desde hace tiempo para hacer frente a esta complicada coyuntura internacional aplicando recortes al gasto en los últimos tres años y anunciados para 2018 (un 0,4% del PIB), interviniendo en el mercado cambiario vendiendo dólares, estableciendo coberturas cambiarias y subiendo el  tipo de interés de referencia que se sitúa ahora en el 7%, su mayor nivel desde abril de 2009. Sin embargo, y aunque los  analistas han recibido positivamente esta combinación de ajustes en la política fiscal y monetaria a pesar de que conlleven cierta desaceleración de la economía, nada parece suficiente para frenar los efectos que las decisiones que tomará el presidente Trump tendrán sobre la economía mexicana. La revisión del TLCAN, las medidas proteccionistas anunciadas (“America First”) y las decisiones de cancelar inversiones en México de  algunas empresas americanas como Ford, constituyen factores de riesgo adicionales para la evolución de la economía mexicana por la integración de las cadenas productivas y por ser EEUU el destino del 80% de la exportación mexicana y origen de más de la mitad de la Inversión Extranjera Directa. El ejecutivo está trabajando con la iniciativa privada para preparar las negociaciones del TLCAN y buscando impulsar la diversificación de su comercio exterior y la atracción de inversión extranjera.

  • PIB. México creció 2,3% en 2016. Este dato puede ser valorado como positivo en la coyuntura internacional actual aunque está por debajo de las previsiones iniciales del  Ejecutivo (2,6-3,6%) que se fueron ajustando a la baja en varias ocasiones hasta quedar en el rango 2,0%-2,6%. Por trimestres: I 2,6%, II 2,6%, III 2,0% y IV 2,2%. Las previsiones de crecimiento para 2017 se situaban inicialmente en el rango 2-3%, se rebajaron al rango 1,3-2,3% ante el complicado inicio de año con anuncios de cancelación de inversiones y mucho nerviosismo en los mercados financieros, y se corrigieron ligeramente al alza en mayo, al rango 1,5-2,5% y después en septiembre al rango 2-2,5%, tras el buen dato del primer semestre, 3%, por encima de lo esperado por el mercado.  El objetivo del  Ejecutivo sigue siendo el de “mantener la estabilidad macroeconómica en un entorno de bajo crecimiento e incertidumbre”.
  •  Inflación. En 2016 la inflación se situó en 3,36%, con lo que se completaban ocho años consecutivos de convergencia con la meta fijada por el Banco de México, entre el 2 y el 4%.  Sin embargo este año, el traslado a la inflación de la depreciación del peso frente al dólar, que hasta ahora no había sido notorio, y la subida de las gasolinas etc. empieza a preocupar al banco central ya que en los últimos meses se está produciendo un progresivo aumento en los precios. La inflación anualizada al cierre de agosto se sitúa en el 6,59% su máximo nivel en más de 8 años.
  • Desempleo.-  La tasa de desempleo se sitúa en niveles cercanos al 4%. Sin embargo, estas cifras no son representativas, ya que esconden importantes tasas de subempleo y empleo informal que siguen siendo problemas estructurales (empleo informal en torno al 60%). Último dato disponible: 3,3% en junio de 2017.
  • El tipo de interés de referencia se sitúa en el 7%, lo que representa su mayor nivel desde abril de 2009.   Durante 2017, al igual que en 2016, Banxico ha tenido que anticiparse a las decisiones de la FED y subir tipos de interés en cuatro ocasiones (febrero, marzo, mayo y junio) frente a las dos veces que lo ha hecho la reserva estadounidense (marzo y junio, 1- 1,25%). En cualquier caso, ya se empieza a hablar del posible fin del actual ciclo de alza en las tasas de interés. Cabe señalar que el tipo de interés se situaba al cierre en diciembre de 2015 en el mínimo histórico (3.3%) y a finales de 2016 en el 5,75% después de sufrir cinco aumentos a lo largo del año (al 3,75% en febrero, al 4,25% en junio, al 4,75% en septiembre, al 5,25% en noviembre y al 5,75% en diciembre) para contener la volatilidad del mercado cambiario en el que el dólar llegó a cotizarse en máximos históricos por encima de los 21 pesos, lo que contrasta con los 13 pesos de enero de 2014.
  •  Tipo de Cambio: El dólar se cotiza en los primeros días de julio sobre los 17,56 pesos, habiendo recuperado bastante terreno frente a los máximos históricos a los que se cotizó en enero, por encima de 21,50 pesos /dólar.  En enero el Banco de México tuvo que recurrir (como lo hizo también en 2016) a un sistema de intervenciones discrecionales en el mercado cambiario para contener la depreciación de la moneda. Además, ofrece desde el 6 de marzo de 2017 coberturas cambiarias a las instituciones financieras, un nuevo mecanismo para estabilizar el mercado cambiario que se une a la batería de medidas puestas en práctica hasta este momento (subastas, intervenciones, coberturas). Estos mecanismos han favorecido una importante apreciación del peso frente al dólar que recupera niveles de mayo de 2016. A pesar de la volatilidad del mercado cambiario que se mantiene, el aceptable nivel de reservas y la disponibilidad de una línea de Crédito Flexible en el FMI (renovada en mayo de 2017. Unos 86.000MUSD) protegen, por el momento, la economía frente a shocks externos. El dólar se cotizó al cierre de 2016 en 20,62 pesos por dólar lo que representa una depreciación de poco más del 19% a lo largo del año que se acumula a la depreciación del 17% registrada en 2015. El peso estaba fuertemente ligado al dólar pero se vio especialmente afectada por la apreciación de la moneda estadounidense y ha sido la moneda emergente que más se ha depreciado desde noviembre de 2014. El tipo de cambio promedio a lo largo de 2016 fue de 18,6886 pesos/dólar.
  • A cierre de 2016 las reservas internacionales se situaban en 176.542 millones de dólares. 173.877 millones de dólares al 14 de julio de 2017.
  • El déficit fiscal de México es relativamente bajo, 2,6% del PIB, que se compara favorablemente con el 3,5% del PIB  en 2015  y se prevé, por primera vez desde 2008, un superávit primario del  0,5% del PIB para 2017. Hay que tener en cuenta que el peso del sector público en el PIB es de aproximadamente el 20%, el más bajo de América y uno de los más bajos del mundo. Sus niveles de ingresos son bajos y dependen en gran medida (aproximadamente 30% en años anteriores, 20% en 2016) de los recursos derivados del petróleo. Los recursos petroleros están disminuyendo abruptamente, tanto por la baja producción que arrastra México desde hace algunos años, como por la caída coyuntural de los precios internacionales del petróleo, lo que ha obligado al Gobierno a anunciar cinco recortes del gasto desde 2015.
  • En el paquete económico para 2017 el gasto neto total previsto asciende a unos 4.800.000 millones de pesos lo que representa un recorte al gasto público de 239.700 millones de pesos frente a 2016 (169.000 millones ya se habían anunciado al inicio de este año y ahora se propone un recorte adicional de 70.000 millones). Destacamos entre los recortes, además de  Pemex (102.000 millones de pesos en total), la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (-28% en relación con el presupuesto de 2016) y la de energía (-18% en relación con 2016). El presupuesto se elaboró con una estimación de 42 dólares por barril de petróleo gracias a las coberturas contratadas por la administración (38 dólares por barril) y 4 dólares por barril que aportaría el Fondo Petrolero en caso de que fuera necesario.
  • Deuda: México había mantenido niveles moderados de deuda pública, no llegaban al 40% del PIB en 2012 sin embargo, ha experimentado un rápido crecimiento en los últimos años, se estimaba que podría superar el 50% en 2017, lo que preocupaba especialmente al Ejecutivo y a las agencias calificadoras. Sin embargo, en julio S&P ha elevado a “estable” la perspectiva de la calificación soberana de México por entender que la evolución de la deuda está siendo positiva con una previsión de que se mantenga por debajo de ese 50% en 2017 y 2018.  Al cierre de 2016, la deuda neta del Sector Público Federal (gobierno federal +empresas productivas del estado+ banca de desarrollo) se situó en el 47,9% del PIB (9.693.217 Millones de pesos) de los que el 29,7% del PIB corresponden a deuda interna y 18,2% del PIB a deuda externa. En cualquier caso, México tiene una sólida posición crediticia al contar con una “Línea de Crédito Flexible” con el FMI por 86.000 MUSD y con reservas internacionales que superan los 173.000 MUSD (julio de 2017), además los mercados internacionales siguen confiando en la solidez de sus finanzas públicas.  Cabe señalar que en marzo de 2107 el Banco de México entregó a Hacienda el mayor remanente de operación de la historia, 321.000 millones de pesos (1,5%PIB) de la que, al menos el 70%, se utilizará para la amortización de la deuda pública o reducir el déficit presupuestario.
  •  El déficit comercial de México en 2016 fue de 13.134 MUSD, inferior al de 2015 (14.375 MUSD) pero muy por encima de los 2.573 MUSD de 2014. Sigue manteniendo elevados niveles de exportación (373.929 MUSD) y de importación (387.064 MUSD), aunque por debajo de los de 2015, las exportaciones cayeron un 1,8%% y las importaciones un 2,1%. México es el 13 exportador y el 12 importador a nivel mundial (por delante de España). México ha conseguido dar gran valor añadido a la composición de su exportación en la que, tradicionalmente, había tenido mucho peso el petróleo (actualmente: manufacturas, 89,9%, productos petroleros, 5%, agropecuarias, 3,9% y extractivas, 1,2%). El destino de sus exportaciones sigue manteniéndose muy concentrado en EEUU (80%), a pesar de su extensa red de tratados comerciales. Los últimos datos disponibles corresponden al período enero-junio: Exportaciones 197.529 MUSD (+10,4%), Importaciones 200.438 (+7,7%), con un saldo deficitario por 2.909 MUSD pero sustancialmente inferior (-58%) al del mismo período de 2016.
  • La balanza por cuenta corriente registró en 2016 un déficit de 27.858 MUSD, equivalente al 2,7% del PIB, muy por encima del 2,0% de 2014  pero ligeramente por debajo del 2,9% de 2015. El déficit de la balanza comercial  también ha disminuido pasando de 14.609 MUSD a 13.135 MUSD, a lo que hay que añadir el déficit en la cuenta de servicios (7.828 MUSD), pero sobre todo en la balanza de renta (déficit superior a 33.000 MUSD- contabiliza pago neto de intereses, dividendos repatriados, etc…), a pesar del superávit de la balanza de transferencias (unos 26.600MUSD). En la cuenta financiera de la balanza de pagos destacamos el descenso en la inversión extranjera directa que pasó de 33.181MUSD a 26.739MUSD  a la vez que se produjo un notable descenso en los flujos de inversión en cartera que presenta un saldo negativo por 1.477MUSD cuando en 2014 su saldo positivo superaba los 23.000MUSD.  
  •  IED. La UNCTAD colocó a México en el puesto 15 en el ranking de países receptores de IED a nivel mundial, pero predice que escalará posiciones en los próximos años aunque habrá que ver cómo afectan a las cifras de inversiones las medidas proteccionistas de Trump. La IED se mantiene como la tercera fuente de divisas, tras la exportación petrolera y las remesas. México recibió en concepto de IED 26.738 MUSD en 2016, un 5,8% menos que en 2015, y lejos de los 48.786MUSD de 2013, record histórico de que se explica, en gran medida, por algunas operaciones atípicas (venta de Modelo en 2013 y retiro de AT&T de América Móvil en 2014). En el primer trimestre de 2017 se han recibido en concepto de IDE 7945 MUSD (dato preliminar), similar a la recibida en 2016 y que se ha valorado como muy positiva dado en complicado inicio de año. La inversión extranjera directa acumulada entre 1999 y marzo de 2017 asciende a 474.312 MUSD, siendo el primer inversor EEUU (46,4%) y España el segundo (12,3%).  
  •  Calificación riesgo país estable.- S&P que mantiene una calificación de BBB+ otorgada a México en 2013 pero ha mejorado, en julio de 2017, la perspectiva de “negativa” (establecida en agosto de 2016) a “estable”. Fitch, por su parte mantiene también la calificación BBB+ y en diciembre de 2016 rebajó la perspectiva de estable a negativa aunque los analistas no descartan ahora que pueda mejorarla tras el anuncio de S&P. Por último, en febrero de 2014, Moody´s mejoró la calificación de la deuda soberana de México de BAA1 a A3 con perspectiva estable aunque a finales de marzo de 2016 rebajó la perspectiva de “estable” a “negativa” por la debilidad de la economía local, así como por la coyuntura externa y porque el gobierno se puede ver obligado a apoyar económicamente a Pemex dadas las presiones de liquidez de la petrolera.
  • Paquete económico 2017: En los Criterios Generales de Política Económica se preveía un crecimiento del PIB de entre el 2 y el 3% en 2017, la inflación en el 3% en línea con la meta del Banco de México y un tipo de cambio promedio de 18,20 dólares, mientras mantiene el objetivo de lograr un superávit primario del 0,5% del PIB en 2017 y anuncia nuevos recortes para 2018. Sin embargo, estas previsiones ya están siendo ajustadas. El Banco de México, por su parte, estima que la inflación se mantendrá elevada, por encima del rango objetivo del 2-4% durante todo el 2017 y que se conseguirán datos cercanos al 3% solo a finales de 2018. 
  • Política Comercial: México ha experimentado una verdadera transformación desde que entró en vigor el TLCAN en enero de 1994, sin duda, el acuerdo comercial más relevante del país, ya que EEUU y Canadá son origen de más del 50% de sus importaciones y destino de más del 80% de sus exportaciones. Cabe señalar que en agosto de 2017 ha comenzado el proceso de renegociación del acuerdo.  Esta renegociación preocupa especialmente a México aunque las autoridades se han mostrado esperanzadas en una negociación constructiva.  Destaca también la entrada en vigor del  TLCUEM en 2000. A más de 16 años de su entrada en vigor ambas partes han acordado que debe adaptarse a la nueva realidad económica, haciéndolo  comparable a los nuevos tratados negociados, tanto por México, como por la Unión Europea, por lo que iniciaron las negociaciones para su modernización en 2016 y se espera concluyan antes de final de 2017. Por otro lado, México ha mostrado en los últimos años un especial interés por la Cuenca del Pacífico destacando el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) cuyas negociaciones  concluyeron en octubre de 2015  estando actualmente en curso los trámites legislativos pertinentes en cada uno de los países para su posterior entrada en vigor aunque el nuevo presidente de EEUU ya ha anunciado que no lo firmará por lo que peligra su entrada en vigor. En definitiva, el Gobierno mexicano ha desarrollado en las últimas décadas una intensa labor de integración comercial que se concreta en 10 TLC-s con más de 40 países y un nivel de apertura comercial superior al 60%, por encima del de muchos países europeos. 

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Cuadro de principales indicadores macroeconómicos

 

Cuadro 2: PRINCIPALES INDICADORES
ECONÓMICOS
2013 2014 2015 2016
PIB
PIB (MUSD a precios corrientes) estimación
INEGI PIB anual aplicando cambio promedio
1.259.952 1.282.030 1.189.510 1.044.504
PIB (MUSD a precios corrientes) estimación FMI 1.258.544 1.297.850 1.144.334 1.046.002
Tasa de variación real (%) 1,1 2,1 2,5 2,3
Tasa de variación nominal (%) (1) 3,1 5,8 5,1 7,02
INFLACIÓN
Media anual (%) 3,81 4,02 2,7 2,82
Fin de período (%) 3,97 4,08 2,13 3,36
TIPOS DE INTERÉS DE INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL
Media anual (%) cetes a 28 días 3,75 2,99 3,13 4,14
Fin de período (%) cetes a 28 días 3,18 2,74 3,05 5,16
Tasa de interés interbancaria a un día
del Banco de México. Fin de período (2)
4 3,5

3,25

6,75
EMPLEO Y TASA DE PARO (INEGI)(3) 
Población (x 1.000 habitantes) 118.398 120.205 121.486 123.500
Población activa (x 1.000 habitantes) 50.24352.108 53.809 54.034
% Desempleo sobre población activa 4,8 4,38 4,2 3,9
DÉFICIT PÚBLICO

% de PIB (sin Pemex)

% de PIB (con Pemex)

0,3

2,30

1,1

3,2

1

3,5

0,1

2,6

DEUDA PÚBLICA
en MUSD (interna + externa) BRUTA 471.596 490.751 489.963 479.193
en % de PIB (cálculo aproximadode la SHCP). 36,3 40,6 43,2 47,9
EXPORTACIONES DE BIENES (4) 
en MUSD 380.189 397.535 380.772 373.930
% variación respecto al período anterior 2,50 4,6 -4,12 -1,8
IMPORTACIONES DE BIENES (4) 
en MUSD 381.210 411.581 395.232 387.064
% variación respecto a período anterior 2,8 4,9 -1,9 -2,1
SALDO B. COMERCIAL
en MUSD -1.021 -2.573 -14.375 -13.134
en % de PIB aprox. -0,08 -0,18 -1,25 -1,3
SALDO B. CUENTA CORRIENTE
en MUSD -22.333 -24.846 -32.381 -27.858
en % de PIB -1,8 -2,1 -2,82 -2,7
DEUDA EXTERNA (5) 
en MUSD (pública y privada) 240.703 426.393 511.143 412.033
en % de PIB (cálculo de la SHCP) 24,1 34,1 37,8 37,2
SERVICIO DE LA DEUDA EXTERNA
en MUSD TOTAL  35.692 38.681 36.935 44.502
amortizaciones 29.560 32.178 30.395 36.626
intereses 6.132 6.503 6.540 7.876
en % de exportaciones de b. y s. 9,3 9,6 9,8

 

 

 11,9

RESERVAS INTERNACIONALES
en MUSD 176.579 193.088 176.353 178.025
en meses de importación de b. y s. aprox. 5,5 5,6 5,3 5,09
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
en MUSD 35.188 22.568 28.382 26.739
TIPO DE CAMBIO FRENTE AL DÓLAR
media anual 12,77 13,30 15,88 18,68
fin de período 13,01 14,74 17,24 20,63

Última actualización: julio 2017. * Total Ajustada

Fuentes: Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEGI). Datos de empleo (INEGI-ENOE); deuda y finanzas públicas SHCP “Informe sobre la situación económica, finanzas públicas y deuda pública”. Datos de Balanza de Pagos, tipo de cambio, tipos de interés y reservas internacionales del Banco de México. Datos de Inversión, Secretaría de Economía.

Notas: (1) La tasa de variación nominal calculada por el INEGI.

(2) El Banco de México utiliza, oficialmente, desde el 21 de enero de 2008, un nivel objetivo para los tipos de interés de financiación interbancaria como instrumento de política monetaria en sustitución de “el corto” (saldo objetivo diario para las cuentas corrientes de la banca en el banco central) utilizado hasta ese momento.

(3) Las cifras calculadas por el INEGI para ocupación y empleo, están basadas en las estimaciones de población de la CONAPO (con base en los resultados del Conteo de Población y Vivienda 2005), que difieren de los últimos resultados del Censo de Población y Vivienda 2010

 (4) Los datos de exportación e importación consignados en la tabla corresponden con los datos de la Balanza de Pagos del Banco de México y difieren ligeramente de los datos de ProMéxico que se utilizan para el desglose por países y productos de la balanza comercial.

(5) Deuda externa: datos de la SHCP.

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Principales objetivos de política económica

 La Administración liderada por Enrique Peña Nieto (2012-2018) se ha marcado como principal objetivo de su política económica la de impulsar las reformas estructurales que necesitaba el país en sectores estratégicos.

Así, promovió en 2012, en cuanto tomó posesión,  la firma, por parte de los tres principales partidos políticos del país (PRI, PAN y PRD), de un documento al que se denominó “Pacto por México” en el que se comprometieron a impulsar diferentes medidas y reformas pendientes en el país, en lo que puede calificarse como el acuerdo político más relevante que se haya firmado en México en décadas. Esta agenda de consenso recogía acuerdos en cinco grandes rubros: 1.- Sociedad de Derechos y Libertades; 2.-Acuerdos para el crecimiento Económico, el empleo y la competitividad; 3.-Acuerdos para la Seguridad y Justicia; 4.-Acuerdos para la Transparencia, Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción y 5.- Acuerdo para la Gobernabilidad Democrática.

En el capítulo “crecimiento económico” destacaban la asunción de compromisos concretos para favorecer una competencia efectiva en sectores como el de telecomunicaciones y energía y el compromiso de una reforma hacendaria.

Así, la política ha jugado un papel fundamental en el inicio de la transformación en Mexico al sumar acuerdos con partidos distintos al gobernante en un contexto democrático. Desde 1997 no había habido amplias mayorías parlamentarias en México lo que dificultó alcanzar los consensos y coaliciones necesarias para promover una agenda de temas tan fundamentales como las reformas estructurales. Si bien tampoco ahora hay una mayoría en el Congreso, el hecho de que todos los partidos con representación en el Congreso firmaran el Pacto por México permitió sacar adelante una agenda llena de cambios legislativos.

En este sentido, se han aprobado importantes reformas estructurales en la administración actual, más de 11, entre las que destacamos, la energética y la de telecomunicaciones (que permiten, entre otros, la participación de la inversión privada en energía, sector reservado hasta entonces al estado, así como la participación extranjera en todas las actividades del sector telecomunicaciones, salvo radiodifusión con un máximo del 49%, así como regulación de los agentes preponderantes) que favorecerán que México alcance plenamente de su potencial económico.

También se ha presentado un ambicioso Plan Nacional de Infraestructuras 2013-2018 que recogía 743 proyectos en sectores como energía, telecomunicaciones, agua, salud, turismo etc. con una inversión estimada de 7,7 billones de pesos (recursos públicos+privados) aunque algunos proyectos se han cancelado o pospuesto fruto de los recortes presupuestarios anunciados en los últimos años.

·         En los Criterios Generales de Política Económica se preveía un crecimiento del PIB de entre el 2 y el 3% en 2017, la inflación en el 3% en línea con la meta del Banco de México y un tipo de cambio promedio de 18,20 dólares. Sin embargo, estas previsiones ya están siendo ajustadas. A finales del mes de marzo la Secretaría de Hacienda rebajó al rango 1,3-2,3% la previsión de crecimiento para 2017, si bien, según ha ido mejorando el panorama para México este rango se ha elevado a 1,5%-2,5% y al rango 2-3% para 2018, mientras mantiene el objetivo de lograr un superávit primario del 0,5% del PIB en 2017 y anuncia nuevos recortes para 2018. El Banco de México, por su parte, estima que la inflación se mantendrá elevada, por encima del rango objetivo del 2-4% durante todo el 2017 y que se conseguirán datos cercanos al 3% solo a finales de 2018. 

Fuente: Paquete Económico y Presupuesto. http://www.gob.mx/hacienda#reformas

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Previsiones macroeconómicas

 No cabe duda de que las perspectivas de la actividad económica mundial continúan  siendo inciertas y México no está al margen de esta situación. En ese sentido, se están produciendo periódicamente ajustes en las expectativas de la mayoría de los organismos internacionales y analistas privados.

El Ejecutivo espera un crecimiento del 1,5-2,5% % para 2017, ajustado desde la previsión inicial del rango 2-3%. Las razones que llevaron a los ajustes de 2016 y que prevalecen en 2017 son, principalmente, la coyuntura de bajos precios del petróleo (la mezcla mexicana llegó a cotizarse en 26,9 dólares el barril el 31 de diciembre acumulando una caída del 40,7% desde principios de año y su evolución es incierta, aunque en los últimos meses se ha venido recuperando) y la caída en su producción que afectan directamente al presupuesto del país, ya que el petróleo explica aproximadamente el 20% de los ingresos federales en 2016 (30% en años anteriores), posibles subidas de tipos de interés en EEUU y la volatilidad e incertidumbre en los mercados internacionales, marcadas, entre otros, y especialmente para México por la llegada de D. Trump a la presidencia de EEUU.

Uno de los grandes activos de México y un factor que siempre ha jugado a su favor ha sido que su economía y su crecimiento están profundamente ligados a los de EEUU, primer mercado de la exportación mexicana 80% y primer inversor extranjero en México. Por eso preocupan tanto las decisiones que tome el nuevo presidente de EEUU que se ha pronunciado a favor de medidas proteccionistas como el establecimiento de aranceles, repatriar inversiones de empresas estadounidenses en México o impuestos a las remesas de los emigrantes, aunque, por el momento, ninguna de estas medidas se ha implementado.

Las estimaciones de crecimiento para 2017 se han ido ajustando según avanza el año. El Banco de México rebajó su previsión de crecimiento para 2017 al rango 1,3-2,3% aunque a mediados de 2017 ha vuelto a corregirlo al alza, alinenandolo con el pronóstico del Ejecutivo, 1,5-2,5%. El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó las expectativas de crecimiento de la economía de México para 2017 y 2018, situándolas en el 1,7% y el 2,0% respectivamente. Este ajuste ha sido el segundo más elevado que ha aplicado el organismo internacional en sus estimaciones para este año. El FMI incide en su informe Perspectivas Globales y Retos de Políticas en la necesidad de que México avance en la consolidación fiscal, aumentando la recaudación fiscal o con mayores recortes al gasto, y evite que crezcan los niveles de deuda para mantener la confianza en un momento de incertidumbre como el que se está viviendo actualmente. Por su parte, el Banco Mundial también recortó en un punto su previsión de crecimiento del PIB en 2017 hasta situarla en el 1,8%.

No obstante, a pesar de las dificultades, del complicado entorno internacional y de los insuficientes datos de crecimiento, no cabe duda de que México, la segunda economía de Latinoamérica, se encuentra en una situación de razonable estabilidad, con una gestión macroeconómica sólida y coherente, sin desequilibrios macroeconómicos, con una notable apertura comercial y a la inversión y con expectativas favorables a medio plazo si las reformas aprobadas se van implementando y no hay cambios en su relación bilateral con EEUU para que, como en otras muchas ocasiones, puede arrastrar a la economía mexicana con su crecimiento.

 

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Política fiscal y presupuestaria

 El déficit fiscal de México es relativamente bajo, 2,6% del PIB en 2016, que se compara favorablemente con el 3,5% del PIB en 2015 y se prevé, por primera vez desde 2008, un superávit primario del 0,5% del PIB para 2017.Hay que tener en cuenta que el peso del sector público en el PIB es de aproximadamente el 20%, el más bajo de América y uno de los más bajos del mundo. Sus niveles de ingresos son bajos y dependen en gran medida (aproximadamente un 30% en años anteriores, 20% en 2016) de los recursos derivados del petróleo. Estos recursos petroleros están disminuyendo abruptamente, tanto por la baja producción que arrastra México desde hace algunos años como por la caída coyuntural de los precios internacionales del petróleo, lo que ha obligado al Gobierno a anunciar varios recortes del gasto desde 2015. 

En 2016, los ingresos presupuestarios sumaron 4.840.903 millones de pesos, cifra superior en  un 10,3% real anual a la de 2015. Los ingresos tributarios registraron un crecimiento real anual del 11,9%. Esto se explica por una mayor recaudación de los impuestos relacionados con la renta en un 13,5% favorecido por la reforma hacendaria en 2013.

Los ingresos petroleros mostraron una disminución real anual del 9% como consecuencia de la caída del precio de la mezcla mexicana de petróleo en los mercados internacionales, la disminución en la plataforma de producción de crudo y un menor precio del gas natural en relación  a 2015, respectivamente.  El precio promedio de la mezcla mexicana de crudo de exportación pasó de 43,29 dólares por barril en 2015 a 35,45 dólares por barril en 2016, mientras que el volumen de crudo exportado pasó de 1,17 millones de barriles diarios a 1,19 millones de barriles diarios.

Durante 2016, se registró un déficit del Sector Público de 503.682 millones de pesos, una reducción de 134.005 millones de pesos respecto a 2015 e inferior en  un 23,2% en términos reales al registrado en 2015 de 637.687 millones de pesos.

En el paquete económico para 2017 el gasto neto total previsto asciende a unos 4.800.000 millones de pesos lo que representa un recorte al gasto público de 239.700 millones de pesos frente a 2016 (169.000 millones ya se habían anunciado al inicio de este año y se propuso un recorte adicional de 70.000 millones). Destacamos entre los recortes, además de Pemex (102.000 millones de pesos en total), la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (- 28% en relación con el presupuesto de 2016) y la de energía (-18% en relación con 2016). El presupuesto se ha elaborado con una estimación de 42 dólares por barril de petróleo gracias a las coberturas contratadas por la administración (38 dólares por barril) y 4 dólares por barril que aportaría el Fondo Petrolero en caso de que fuera necesario.

Desde principios de 2017 el Gobierno Federal ha tenido que hacer frente a los riesgos de una merma en las finanzas públicas generados por la evolución durante 2016 de los mercados cambiario y petrolero. Diversos analistas vienen señalando que el escenario de fuerte caída de ingresos petroleros y limitada recaudación (a pesar del mejor comportamiento de los ingresos tributarios no petroleros, fruto de la reforma hacendaria) debe llevar al Gobierno a vigilar sus niveles de gasto y deuda.  En este sentido, aunque México ha mantenido niveles moderados de deuda pública, no llegaban al 40% del PIB en 2012, se prevé que podría superar el 50% del PIB en 2017 dado el rápido crecimiento que ha mostrado en los últimos años, lo que preocupa cada vez más al Ejecutivo y a las agencias calificadoras. Al cierre de 2016, la deuda neta del Sector Público Federal (gobierno federal +empresas productivas del estado+ banca de desarrollo) se situó en el 47,9% del PIB (9.693.217 Millones de pesos) de los que el 29,7% del PIB corresponden a deuda interna y 18,2% del PIB a deuda externa. En cualquier caso, México tiene una sólida posición crediticia al contar con una “Línea de Crédito Flexible” con el FMI por 86.000 MUSD y con reservas internacionales que superan los 173.000 MUSD (14 de julio de 2017), además, los mercados internacionales siguen confiando en la solidez de sus finanzas públicas. Cabe señalar que en marzo de 2107 el Banco de México entregó a Hacienda el mayor remanente de operación de la historia, 321.000 millones de pesos (1,5%PIB) de la que, al menos el 70%, se utilizará para la amortización de la deuda pública o reducir el déficit presupuestario.

 Más información: 

http://www.presidencia.gob.mx/programa-de-aceleracion-del-crecimiento-economico/

http://www.cefp.gob.mx/publicaciones/documento/2017/cefp0182017.pdf

 SHCP http://finanzaspublicas.hacienda.gob.mx/work/models/Finanzas_Publicas/docs/congreso/infotrim/2017/it/01inf/itinfp_201701.pdf

 

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Política monetaria

Desde hace más de una década, la política monetaria de México, enfocada a preservar la inflación dentro del rango del 3% +- 1% junto con una política fiscal prudente, ha permitido avanzar significativamente en el control de la inflación.

Como consecuencia de la complicada coyuntura internacional vivida durante 2016, a la que ya nos hemos referido, y a  los periodos de alta volatilidad en los mercados financieros y en el comportamiento de la moneda mexicana que cambiaron considerablemente las expectativas de inflación el Banco de México tuvo que hacer diversos ajustes en su política monetaria con la finalidad de contrarrestar las presiones inflacionarias, evitar contagios al proceso de formación de precios en  la  economía,  anclar  las  expectativas  de  inflación  y  reforzar  el  proceso  de convergencia de la inflación hacia la meta del 3%. Así, el  Banco  Central fue incrementando su tipo de referencia en 2016 y 2017 para situarlo en un 7%, lo que contrasta con el 3% en el que se situaban a finales de 2015.

En los próximos meses, la  incertidumbre  en  torno  a  la  política  económica  y comercial de EEUU y  sus  consecuentes  efectos en la relación bilateral con México, así como las futuras subidas de tipos de la FED, hacen que no se puedan descartar nuevos episodios de volatilidad en los mercados financieros. De este modo, en el  contexto  de  política  fiscal   de  consolidación  de  las  finanzas públicas anunciada  y  del  compromiso  por  parte  de  la  Comisión  de  Cambios  de  continuar vigilando las condiciones de operación en el mercado cambiario, no se descartan nuevos ajustes del Banco Central a la política monetaria.

 

El dólar se cotizó al cierre de 2016 en 20,62 pesos por dólar lo que representa una depreciación de poco más del 19% a lo largo del año que se acumula a la depreciación del 17% registrada en 2015. El peso ha sido la moneda emergente que más se ha depreciado desde noviembre de 2014. El tipo de cambio promedio a lo largo de 2016 fue de 18,68 pesos por dólar. El Banco de México adoptó en febrero de 2016 un sistema de intervenciones discrecionales en el mercado cambiario sin recurrir al sistema de subastas que había establecido anteriormente. Durante la primera semana de enero de 2017 utilizó este sistema durante dos días consecutivos, 5 y 6 de enero, ya que el dólar llegó a cotizarse en máximos históricos por encima de 21,50 pesos. Además, ofrece desde el 6 de marzo de 2017 coberturas cambiarias a las instituciones financieras, un nuevo mecanismo para estabilizar el mercado cambiario que se une a la batería de medidas puestas en práctica hasta este momento. A pesar de la volatilidad del mercado cambiario que se mantiene, el aceptable nivel de reservas y la disponibilidad de una línea de Crédito Flexible en el FMI protegen, por el momento, la economía frente a shocks externos. 

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Políticas estructurales (programas, reformas, etc.)

México, estratégicamente situado en el norte del continente americano con una frontera de más de 3.000 Km. con Estados Unidos y con un mercado de aproximadamente 123 millones de habitantes (de los que alrededor del 29% tienen menos de 14 años), es la decimoquinta economía del mundo y segunda de Iberoamérica con un PIB en 2016 de 1.046.002 millones de dólares, según el FMI. Por otro lado, es un país perteneciente a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) desde 1994 y uno de los principales destinos para la inversión extranjera en el continente americano.  Además, a lo largo de los últimos 20 años, México ha vivido un acelerado proceso de internacionalización de su economía y normalización de su vida política, logrando significativos avances en materia de estabilidad económica.   

Sin embargo, México sigue arrastrando importantes desigualdades sociales y regionales; reducidos niveles de crecimiento que le sitúan muy lejos de otros países emergentes con los que se le compara, una gran dependencia del presupuesto en los ingresos petroleros y falta de competencia en sectores estratégicos que se irán corrigiendo gracias a las reformas, entre otros. Varias administraciones han tratado de impulsar en México reformas estructurales que contribuyeran a solucionar esos desequilibrios con resultados, siempre, insuficientes, por la imposibilidad de lograr los consensos necesarios a nivel político. Por este motivo es de destacar que el 2 de diciembre de 2012, un día después de la toma de posesión del nuevo presidente Enrique Peña Nieto, los principales partidos políticos del país firmaron el llamado “Pacto por México”, documento en el que PRI, PAN y PRD se comprometieron a impulsar la aprobación de diferentes medidas y reformas. Esta agenda de consenso recogía acuerdos en cinco grandes rubros: 1.- Sociedad de Derechos y Libertades; 2.-Acuerdos para el crecimiento Económico, el empleo y la competitividad; 3.-Acuerdos para la Seguridad y Justicia; 4.-Acuerdos para la Transparencia, Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción y 5.- Acuerdo para la Gobernabilidad Democrática. En el capítulo “crecimiento económico” compromisos concretos para  favorecer una competencia efectiva en sectores como el de telecomunicaciones y energía y el compromiso de una reforma fiscal también denominada "hacendaria". El texto completo del “Pacto por México” se puede consultar en: 

http://www.presidencia.gob.mx/wp-content/uploads/2012/12/Pacto-Por-México-TODOS-los-acuerdos.pdf

En poco más de cuatro años, gracias, en parte, al “Pacto por México”, se han aprobado en el país reformas estructurales de gran calado en sectores clave como telecomunicaciones y energía (que están permitiendo, entre otros, la participación de la inversión privada en energía, sector reservado hasta ahora al estado, así como la participación extranjera en todas las actividades del sector telecomunicaciones, salvo radiodifusión con un máximo del 49%, así como la regulación de los agentes preponderantes) y  en materia fiscal, laboral y educativa, entre otros.  No cabe duda de que se ha producido un cambio sustancial en la arquitectura legal sobre la que se sustenta la actividad económica del país que todos los analistas han valorado muy positivamente y que posibilitará, a medio plazo, que México crezca por encima del 5% y que se produzca un relevante incremento en los flujos de inversión extranjera que recibe el país.

Además, en los últimos dos sexenios, México ha puesto en marcha dos importantes programas de infraestructura (2006-2012; 2013-2018), consciente de la necesidad de mejorar la calidad de su infraestructura. El Programa Nacional de Infraestructura presentado por el presidente Enrique Peña Nieto para el periodo 2014-2018 recogía 743 proyectos (prácticamente el 50% en el sector energético) y estimaba una inversión de 7,7 billones de pesos (aprox. 600 mil millones de USD), de los cuales, el 60%, provendrá del sector público. Esta cifra de inversión representa un 87% más de recursos que los 4,1 billones de pesos invertidos en infraestructuras en el periodo 2007-2012.  Se estimó que esta inversión generaría un crecimiento adicional del PIB entre el 1,8% y el 2% así como una generación de 350.000 empleos por año. No obstante, el Ejecutivo ha estado tomando algunas medidas desde hace tiempo para hacer frente a esta complicada coyuntura internacional aplicando recortes al gasto en todos los años desde 2015 y anunciados también para 2018 que ha supuesto las suspensiones y cancelaciones de algunos de los proyectos contemplados inicialmente, como el tren de Querétaro o el Transpeninsular. Uno de los proyectos más importantes de infraestructura que se mantienen y por el que se apuesta desde el Ejecutivo es la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

Por otro lado, en el Plan Nacional de Desarrollo (documento que cada administración debe presentar obligatoriamente en los primeros seis meses de mandato se recogen los objetivos nacionales, las estrategias y las prioridades de cada Ejecutivo. El objetivo general: “llevar a México a su máximo potencial”.  El Plan Nacional de Desarrollo del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) se puede consultar en : http://pnd.gob.mx/ 

Fuente: Criterios Generales de Políticas Públicas. http://www.shcp.gob.mx/POLITICAFINANCIERA/FINANZASPUBLICAS/Paginas/default.aspx

A continuación se recogen de forma muy sintética algunas de las principales reformas aprobadas en México desde 2013 y que ya están siendo implementadas:

La reforma en materia de telecomunicaciones, promulgada el  11 de junio de 2013, estableció, entre otras, la creación de nuevos órganos reguladores con autonomía constitucional en telecomunicaciones y competencia: el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) y la Comisión Federal de Competencia Económica (CFCE); la creación de tribunales especializados en las áreas de telecomunicaciones y competencia económica; la apertura a la inversión extranjera de todas las áreas de telecomunicaciones con una sola excepción- radiodifusión- en la que se establece un tope del 49%; obligaciones de must carry y must offer para los operadores de televisión de pago y en abierto; la infraestructura del operador de redes dominante se ha puesto a disposición de sus competidores (desagregación del bucle local, de hecho, a finales de 2015 el operador dominante publicó su oferta de referencia para la desagregación)  y se sacaron a concurso las licitaciones para dos nuevas cadenas de televisión nacional, frecuencias de radio y la red compartida. 

La reforma financiera, por su parte, fue promulgada el 9 de enero de 2014. Contiene modificaciones a más de 30 ordenamientos jurídicos con el objetivo de favorecer el incremento del crédito en el mercado y hacerlo más barato, fortalecer y ampliar las atribuciones de la banca de desarrollo y dar mayores facultades para la Comisión Nacional Bancaria y de Valores entre otros.

La reforma fiscal o Hacendaria que buscó generar ingresos tributarios adicionales por alrededor de un 1,0% del PIB. En materia de Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) se acordó que pagarán un 8% los alimentos con alto valor calórico  y 1 peso por litro las bebidas de sabores y refrescos; en materia del Impuesto al Valor Agregado se aprobó la homologación del IVA en frontera al 16% y no se aplicará este impuesto ni a las colegiaturas, ni a los intereses por créditos hipotecarios, ni a la compra, venta y alquiler de viviendas tal y como se proponía en el dictamen de los Diputados; en materia de Impuesto sobre la Renta se aprobó un gravamen del 10% a las ganancias de capital en bolsa, así como un impuesto del 10% sobre la percepción de dividendos y se introdujo cierta progresividad en el impuesto para personas físicas, de modo que tributan al 30% las personas con ingresos hasta 750.000 pesos, al 32% con ingresos superiores a 750.000, al 34% con ingresos superiores a 1.000.000 y a una tasa máxima del 35% los que tengan ingresos superiores a 3.000.000 de pesos; además se acordó algunos cambios y límites en las deducciones, entre otros. También se aprobaron algunos cambios a la Ley Aduanera entre los que destacamos que ya no será obligatorio, sino opcional, contar con los servicios de un agente aduanal para des-aduanar las mercancías. Se acotan los regímenes especiales, entre los que destacan: la eliminación del Régimen de Consolidación Fiscal para las empresas pero habrá un nuevo régimen llamado “Opcional para Grupos de Sociedades” que implicará que podrán seguir consolidando pero ahora por un periodo de tres años en lugar de cinco. Se elimina el Régimen de Pequeños Contribuyentes y se sustituye por el Régimen de Incorporación que permite pagar solo una proporción de los impuestos, aunque de manera creciente hasta llegar al 100% de ellos en diez años (desde los seis propuestos inicialmente).

La reforma energética, por su parte, que incluye tanto el sector eléctrico como el petrolero e hidrocarburos,  fue aprobada en diciembre de 2013. Se modificaron los artículos 25, 17 y 28 de la Constitución mexicana vinculados al sector eléctrico y de hidrocarburos y se fijaron 21 artículos transitorios para adecuar el marco jurídico relacionado con el sector y permitir, entre otros, la participación de la iniciativa privada en el sector en base a diferentes modalidades de contratos.  Ya se han producido las primeras licitaciones  tanto de hidrocarburos como en electricidad. Se destacan la Ronda Cero,  Una y Dos de hidrocarburos, que avanzan según el calendario previsto así como las dos primeras subasta eléctrica de electricidad a largo plazo que tuvo lugar en marzo de 2016, entrando en funcionamiento, por primera vez en la historia de México, un mercado eléctrico mayorista en el que participan las empresas privadas. Las bases definitivas de la tercera subasta se publicarán en el primer semestre de 2017.

La reforma política, también fue aprobada en diciembre de 2013, incluyendo, la posibilidad de reelección para Senadores y diputados (no para Presidentes y Gobernadores), de formación de gobiernos de coalición,  la consulta popular, las candidaturas independientes y las iniciativas ciudadanas, entre otros.

 Por otro lado, en el Plan Nacional de Desarrollo (documento que cada administración debe presentar, obligatoriamente, en los primeros seis meses de mandato se recogen los objetivos nacionales, las estrategias y las prioridades de cada Ejecutivo. El objetivo general: “llevar a México a su máximo potencial”.  El Plan Nacional de Desarrollo del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) se puede consultar en : http://pnd.gob.mx/ 

 

Para más información, se puede consultar: http://reformas.gob.mx/

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