Información del mercado

El mercado (nivel de vida, rasgos de la demanda, centros económicos)

Elementos básicos

Argentina es un mercado de 42,9 millones de habitantes, con una renta per cápita cercano a  los 14.000 dólares (2015), lo que le sitúa como un país de renta alta. 

Argentina se caracteriza por tener una de las mayores tasas de urbanización del mundo: 90% de los argentinos viven en ciudades de más de un millón de habitantes, y alberga 8 ciudades con más de 500. 000 habitantes. Ello deja grandes espacios del país prácticamente deshabitados (con densidades de población de menos de 1 hab/km2 en la provincia de Santa Cruz). Destaca  "Gran ciudad de Buenos Aires" que alberga un tercio de la población del país (13 millones de habitantes).

La población de los centros urbanos es una población formada, cuyo poder adquisitivo se concentra en la franja de edad entre los 20 y 40 años. La recuperación del crédito que se espera en el país debería influir positivamente en el incremento del consumo. A su vez, dentro de Latinoamérica, Argentina se beneficia de un régimen democrático estable.

Según datos del Banco Mundial, el coeficiente de Gini de distribución del ingreso (que toma valores entre 0 y 1, donde 0 equivale a la máxima igualdad en la distribución y el 1 se corresponde con la perfecta desigualdad) en 2011 (última cifra disponible) se situó en 0,436, lo que implica una ligera disminución de la desigualdad en los últimos años. Argentina cuenta actualmente con menor desigualdad que la mayoría de los países de la región como Brasil, Perú o Colombia, siendo tras Uruguay el segundo país menos desigual de Sudamérica.

Por otro lado, el país muestra índices para la facilidad de hacer negocios reducidos:  ocupa el puesto 124 de 189 en el doing business del Banco Mundial y el 104 de 144 en el índice de competitividad global del Foro Económico Mundial.

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Canales de distribución. Estructura y marco legal de la distribución comercial

Desde hace algunos años las grandes superficies y los supermercados están cobrando mayor importancia en la distribución. En la actualidad, el 70% de las ventas de productos de primera necesidad (alimentación, higiene, limpieza) se efectúan en supermercados, mientras que el número de pequeños comercios (‘almacenes’) se ha reducido drásticamente.

Las principales grandes superficies son alimenticias, salvo las chilenas Easy HomeCenter y Sodimac orientadas al bricolaje. El sector de la alimentación está liderado por grandes grupos como la francesa Carrefour, la chilena Cencosud/Jumbo/Disco, la argentina Coto y la estadounidense Wal Mart.

Un segmento en crecimiento es el de los “supermercados chinos”, locales a pie de calle de productos alimentarios y de primera necesidad con un amplio horario de apertura. Actualmente habría cerca de unas 10.000 tiendas, de las cuales el 70% se ubica en la Ciudad de Buenos Aires.

A parte de los supermercados y grandes superficies, el comercio detallista se divide básicamente entre los comercios a la calle y los locales integrados en la figura del centro comercial, similar al mall americano, muy extendidos en todas las grandes ciudades argentinas, especialmente en la ciudad de Buenos Aires y su entorno, que representa una cuarta parte de la población argentina. Como grandes almacenes, sólo existe la chilena Falabella, con centros en las principales ciudades del país.

Los centros comerciales son grandes superficies que se ubican tanto en zonas urbanas (en algunos casos en edificios singulares) como en los alrededores de las ciudades, siempre en entornos de grandes concentraciones de población (en Buenos Aires existen 17 centros comerciales y en el conurbano bonaerense otros 20 y existen proyectos para más). El perfil de estos locales une consumo con ocio (cines, restaurantes, actividades dirigidas a los niños…). Entre los locales de distribución predominan las firmas de moda, pero hay representación de muchos otros sectores: electrodomésticos, juguetes, libros, etc. Las ventas en los centros comerciales superan las de los comercios a la calle, por lo que cuentan con mayor poder de negociación a la hora de acordar precios y condiciones, además del hecho de que un gran número de ellos están en manos de un par de grupos empresarios: Alto Palermo (propiedad del grupo local Irsa y la chilena Parque Arauco) y Cencosud, también de capitales chilenos.

En la mayoría de las ciudades, el comercio minorista se concentra en determinadas calles o ejes. En el caso de Buenos Aires, éstas son algunas de las principales zonas comerciales: Florida (peatonal), Santa Fe y Cabildo.

Otro elemento significativo es el gran crecimiento del comercio electrónico, que en las grandes ciudades no abarca sólo los segmentos más afianzados de tecnología, viajes, libros… sino productos habituales de consumo que a través de grandes portales de venta llegan al público a precios muy atractivos. En muchas ocasiones son tiendas o distribuidores tradicionales que a través de Internet proporcionan precios más baratos que en sus locales. Un fenómeno significativo en algunos casos, son pequeñas empresas que venden por Internet y cuyas oficinas están en departamentos dónde los clientes acuden a retirar la mercancía, reduciendo así los costes.

En los sectores de consumo, la distribución sigue el eje tradicional importador-mayorista-minorista-consumidor final. En algunos casos, la figura del mayorista ha desaparecido para no añadir costes a la cadena en un mercado tan condicionado por el precio como el argentino.

La figura del representante también es muy utilizada, especialmente para productos industriales y de consumo de precio elevado o fabricados a pedido. No existe una Ley de Contrato de Agencia ni un Colegio de Agentes Comerciales como en España. La actividad del agente está contemplada en la normativa mercantil general. Una figura semejante es la del viajante de comercio, aunque éste trabaja normalmente en régimen de dependencia.

Uno de los elementos a resaltar sobre los canales de distribución en Argentina es que la figura del “trader” es prácticamente inexistente salvo para mercados como el del grano y otros commodities.

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Importancia económica del país en la región

Argentina es, por extensión, el segundo estado de América del Sur, el cuarto del continente americano y el octavo del mundo, y sus habitantes promedian índices de desarrollo humano, porcentaje de globalización, PIB per cápita, nivel de crecimiento económico y calidad de vida, que se encuentran entre los más altos de América Latina.

En la actualidad, Argentina es la segunda potencia en materia económica de América del Sur, y su Producto Interior Bruto sólo es superado en la región por Brasil, que es su principal socio comercial. Argentina es miembro del G20 -junto con Brasil representan el cono sur- que aspira a presidir en alguna de las rotaciones futuras.

Su PIB per cápita, según informa el Banco Mundial es el cuarto de Sudamérica y, en términos de población, constituye el tercer mercado más grande de América del Sur, sólo superado por Brasil y Colombia.

Tras años en los que el protagonismo económico regional lo ha ostentado su vecino, Brasil, la situación económica de este último parece dotar al país de un nuevo protagonismo en el escenario internacional, dado la renovación de relaciones con algunos de las principales economías del mundo que han visitado el país desde la toma de posesión de Mauricio Macri (Estados Unidos, Francia, Italia, entre otros). Ello supone también un renovado impulso al proyecto de Mercosur, y del papel de Argentina en el mismo.

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Perspectivas de desarrollo económico

Argentina es una de las economías más desarrolladas de América Latina. Es la segunda de América del Sur, detrás de Brasil. Cuenta con una población total de unos 43.000.000 de habitantes, de los cuales un 45% correspondería a la clase media y un 92% habita en zonas urbanas.

Según el Banco Mundial, Argentina logró importantes reducciones de pobreza en el marco de la región entre 2004 y 2008: Los ingresos del 40% más vulnerable crecieron a una tasa anual de 11,8%, más rápido que el crecimiento promedio del 7,6%. Esta tendencia se mantuvo, pero disminuyó después de 2008.

El instituto nacional de estadísticas dejó de publicar el índice oficial de pobreza en 2013, si bien  ha vuelto a publicar una nueva medición que arroja que en el segundo semestre de 2016, el 30.3% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, cifras parecidas a las las estimaciones de la universidad Católica Argentina (UCA), que las eleva a 32,9% en 2016.

El Coeficiente de Gini de distribución del ingreso se sitúa en 0,423, ubicando a la Argentina como el país más igualitario de la región, e incluso con un nivel que supera al de algunas naciones desarrolladas.

La tasa de alfabetización del total de adultos se encuentra en un 98% (superior a la media de la OCDE).

En el nivel primario, Argentina ostenta el nivel de escolarización más alto de la región con el 99,1%, en tanto que en el nivel secundario la tasa neta de matrícula es del 89,06%

La esperanza de vida es de 76 años (2014): 80 años para las mujeres y de 73 años para los hombres (ambos en ascenso).

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