Régimen fiscal

Estructura general del sistema fiscal

En Argentina la potestad tributaria se encuentra repartida a tres niveles: estatal, provincial y local, cada uno de los cuales tiene potestad sobre distintos tributos. Conforme la Constitución Argentina, el Congreso Nacional comparte sus facultades legislativas con las legislaturas provinciales y con la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. La facultad de gravar las importaciones y exportaciones se concede exclusivamente al Congreso Nacional.

En Argentina los distintos impuestos se regulan en leyes separadas, no existe un código impositivo general. Las leyes y ordenanzas tributarias se complementan con las regulaciones tributarias emitidas por el Poder Ejecutivo.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), dependiente del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, es el ente encargado de ejecutar las políticas impulsadas por el Poder Ejecutivo Nacional en materia tributaria, aduanera y de recaudación de los recursos de la seguridad social. Este organismo creado en el año 1997 actúa como entidad autárquica en el orden administrativo y financiero. El Administrador Federal de Ingresos Públicos es la máxima autoridad dentro de la AFIP y su designación está a cargo del Poder Ejecutivo y avalada por el Congreso.

La AFIP está formada por tres direcciones generales: la Dirección General de Aduanas (DGA), a cargo de la aplicación de la normativa en materia de importación y exportación de mercaderías, así como del control de los bienes que entran o salen del territorio aduanero; la Dirección General Impositiva (DGI), a cargo de la aplicación, recaudación e inspección de los impuestos nacionales y la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social (DGRSS), a cargo de la recaudación e inspección de los recursos que financian las prestaciones de la Seguridad Social.

Los principales impuestos nacionales son el Impuesto a las Ganancias, el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, los Impuestos Internos, el Impuesto sobre los Bienes Personales y el Impuesto sobre los Débitos y Créditos en Cuentas Bancarias y Otras Operatorias. El Gobierno Federal lleva a cabo la recaudación de estos impuestos, así como los Derechos de Aduana, en todo el territorio nacional, distribuyendo a las provincias parte de la recaudación, conforme a un acuerdo previo.

En el ámbito provincial, los tributos son recaudados y administrados por las Direcciones Provinciales de Rentas, organismos subordinados a los respectivos Ministerios de Economía provinciales. Los principales impuestos provinciales son el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, el Impuesto de Sellos y el Impuesto Inmobiliario. Existe un Convenio Multilateral, o de ingresos brutos, entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la mayoría de las provincias para justificar la gestión de las empresas que tienen actividades en más de una jurisdicción.

Por último, en el ámbito municipal, los ingresos surgen de la recaudación de una diversidad de tasas y contribuciones.

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Sistema impositivo (estatal, regional y local)

La estructura impositiva argentina se compone de impuestos nacionales, provinciales y municipales.

En el ámbito nacional, los principales impuestos son:

  • Impuesto a las Ganancias
  • Gravamen de emergencia sobre premios de determinados juegos de sorteos y concursos deportivos
  • Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta
  • Impuesto al Valor Agregado
  • Impuestos Internos
  • Impuesto a la Transferencia de Bienes Inmuebles
  • Impuesto sobre los Bienes Personales
  • Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Gas Natural
  • Impuesto sobre los Débitos y Créditos en cuentas bancarias y otras operatorias
  • Derechos de Aduana
  • Impuestos específicos sobre realización de apuestas
  • Impuesto indirecto sobre apuestas on-line

Los principales impuestos provinciales son:

  • Impuesto sobre los Ingresos Brutos
  • Impuesto de Sellos
  • Impuesto Inmobiliario

Los departamentos y partidos (municipios), aplican fundamentalmente tasas destinadas a cubrir los costos de los servicios que brindan y existen algunos impuestos específicos de menor cuantía.

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Resumen de la imposición sobre la renta de las personas físicas

En el caso de las personas físicas, su renta también está gravada por el Impuesto a las Ganancias.

Las personas físicas residentes en Argentina (quienes permanezcan más de seis meses en el país), están sujetas al impuesto a tasas progresivas de las personas físicas residentes en Argentina (quienes permanezcan más de seis meses en el país), están sujetas al impuesto a tasas progresivas de entre el 5% y el 35% sobre su ingreso mundial, estando exentos los primeros 51.967 pesos.

Las deducciones personales son las que siguen: cónyuge, 48.447$; hijo menor de 18 años, 24.432$; deducción especial autónomos, 51.967$; deducción especial empleados en relación de dependencia y jubilados, 249.441$; deducción empleados del servicio doméstico, 51.967$.

Los individuos no residentes tributan sólo sobre sus ingresos de fuente argentina. El impuesto se aplica como una retención practicada por el agente pagador a distintas tasas dependiendo del tipo de renta.

En general, más allá de ciertas excepciones son ganancias de fuente argentina aquellas que provienen de:

- Bienes situados, colocados o utilizados económicamente en el país
- Realización en el país de cualquier acto o actividad susceptible de producir beneficios
- Hechos ocurridos dentro del límite del mismo

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Resumen de la imposición sobre sociedades

Impuesto a las Ganancias (IG)

Todas las ganancias, incluyendo las de capital, son gravadas por este impuesto. Las empresas residentes en la República Argentina tributan sobre su renta mundial, pudiendo computar como pago a cuenta de este impuesto las sumas efectivamente abonadas por gravámenes análogos sobre sus actividades en el extranjero hasta el límite del incremento de la obligación fiscal originado por la incorporación de la ganancia obtenida en el exterior.

Se consideran residentes a los argentinos y extranjeros nacionalizados, a los extranjeros con residencia permanente en la República Argentina o que hayan permanecido legalmente dentro del país por doce meses, las sucesiones indivisas de causantes que revistan la condición de residentes argentinos a la fecha de fallecimiento, las sociedades anónimas y otros tipos societarios (empresas unipersonales, asociaciones civiles, fundaciones, etcétera) constituidas en el país. Las sucursales constituidas en la República Argentina de sociedades constituidas en el exterior son consideradas como entidades residentes y, por lo tanto, sujetas al impuesto.

La tasa aplicable tanto para sociedades residentes como para las sucursales constituidas en el país de sociedades no residentes es de 35%.

Una empresa no residente sin una sucursal u otro establecimiento permanente en la República Argentina es sujeto impositivo sólo sobre ingresos y ganancias de capital que tengan fuente en Argentina, tributan en la fuente (retención por el pagador) como pago único y definitivo, a distintas tasas según el tipo de renta. 

Estas tasas resultan de aplicar 35% a la ganancia presunta establecida en el art. 93 de la Ley del Impuesto a las Ganancias. La tasa efectiva resultante aplicable variará en función del tipo de renta de que se trate (90% de la suma pagada para los casos no previstos en la norma). El importe retenido podrá deducirse en la declaración de Impuesto de Sociedades en España con las limitaciones establecidas en la ley española. Hay que tener presente lo dispuesto por el Convenio para evitar la Doble Imposición (CDI) entre España y Argentina en materia de impuestos sobre la renta y el patrimonio. Existe un modelo específico (Resolución General 2228/07) de declaración jurada a presentar ante AFIP, por aquellos sujetos residentes del exterior que sean beneficiarios de rentas de fuente argentina y resulten amparados por convenios firmados por Argentina con estados extranjeros para evitar la doble imposición, a efectos de acreditar la procedencia de la mencionada liberalidad.

Como en la mayoría de los países, este impuesto es determinado anualmente por el contribuyente de acuerdo a una serie de reglas que establece la legislación correspondiente sobre la ganancia imponible, las excepciones y las deducciones especiales y personales, entre otros.

Además, el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta grava la totalidad de los activos del sujeto pasivo en la República Argentina y el exterior al 1%, deduciéndose de éste los pagos a cuenta del Impuesto a las Ganancias.

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Resumen de la imposición sobre el consumo

El IVA es un impuesto que se aplica al precio de venta de bienes y servicios en cada etapa de la comercialización, pudiéndose tomar los montos erogados por el desembolso de este impuesto como pago a cuenta en las anteriores etapas.

La tasa general del IVA es de 21%, mientras que la alícuota de IVA diferencial (50% menor a ésta) se establece en 10,5%. De esta última, se benefician distintos bienes y servicios: la venta de bienes de capital; el transporte (excepto los viajes internacionales); la venta de diarios, revistas, folletos y publicaciones periódicas; los programas de medicina prepaga; y los intereses sobre préstamos extranjeros y sobre préstamos de bancos locales.

Finalmente, una tasa de 27% es aplicable a la provisión de energía eléctrica, gas natural y agua fuera de domicilios destinados a vivienda y telecomunicaciones.

Las importaciones son también gravadas por este impuesto con las mismas tasas que se aplican a los productos o servicios locales.

Las exportaciones no están gravadas y los exportadores pueden reclamar el reembolso del IVA pagado por sus compras. Asimismo, los servicios desarrollados dentro de un país cuyo uso económico se realiza en el exterior, no están sujetos al impuesto.

Los pagos se ingresan mensualmente como diferencia entre los créditos fiscales derivados de las compras y los débitos fiscales derivados de las operaciones de venta.

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Otros impuestos y tasas

Impuestos Internos

Gravan el consumo de ciertos productos a diferentes alícuotas y con distintos requisitos de declaración y pago. Por lo general, estos impuestos alcanzan a los fabricantes o importadores cuando venden el producto (bebidas alcohólicas, tabaco, bienes de lujo, etc). Este impuesto se aplicará sobre el expendio en todo el territorio argentino, de manera que incida en una sola de las etapas de la circulación del producto. El tipo de gravamen varía en función del producto entre el 4% de las embarcaciones y aeronaves y el 60% de los cigarrillos.

Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias y Otras Operatorias

El impuesto recae sobre los créditos y débitos en las cuentas bancarias del titular, cualquiera sea su naturaleza, abiertas en las entidades regidas por la Ley de Entidades Financieras. La alícuota general es de 0,6‰ (seis por mil) para los débitos y los créditos. Asimismo, se encuentran gravados con 1,2‰ todos los movimientos o entregas de fondos cuando se efectúen a través de sistemas de pago organizados que reemplacen el uso de las cuentas corrientes bancarias. Cabe señalar que existen ciertas alícuotas diferenciales y exenciones aplicables a determinadas operaciones. Una parte de este impuesto podrá imputarse al pago del Impuesto a las Ganancias.

Impuestos sobre bienes personales

Se grava la posesión de bienes personales a 31 de diciembre de cada año. El importe se calcula sobre el importe de los bienes que exceda las siguientes sumas: periodo fiscal 2016, iguales o inferiores a $ 800.000; periodo fiscal 2017 igual o inferior a $ 950.000;  a partir del periodo fiscal 2018, iguales o inferiores a $ 1.050.000. los tipos aplicables a cada uno de estos periodos serán 0,75, 0,50 y 0,25 respectivamente. 

Impuesto sobre los Ingresos Brutos

Todas las jurisdicciones argentinas (provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires) aplican este Impuesto sobre los Ingresos Brutos de cualquier empresa que realice una actividad comercial, industrial, agrícola, financiera o profesional.
Este impuesto grava las ventas, sin ningún crédito fiscal por los impuestos pagados en las etapas anteriores. Las tasas varían según el tipo de actividad y la ley de cada jurisdicción, entre 1,5% y 4%, aunque puede ser superior. Se paga por año calendario, con anticipos mensuales o bimestrales, según disponga cada jurisdicción. Las actividades primarias e industriales, en general, gozan de exenciones.

Impuesto de Sellos

Se trata de un impuesto provincial vigente en todas las provincias de la República Argentina, aplicable en general a los actos, los contratos y las operaciones de carácter oneroso formalizados en instrumentos públicos o privados.

En general, la alícuota del impuesto es de 1%, aunque varía según el tipo de acto y la legislación de la jurisdicción donde el citado acto produzca efectos, aunque hay alícuotas específicas del 0,8% al 3%. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el impuesto sólo grava la transferencia de inmuebles y los contratos de locación o sublocación de inmuebles en los que se desarrollen actividades comerciales. La alícuota aplicable a la transferencia de inmuebles asciende a 3,6% y la de locación o sublocación de los mismos a 1,5%.

Impuesto Inmobiliario

Los inmuebles situados en cada una de las jurisdicciones deben pagar impuestos anuales, cuyo importe surge de la aplicación de alícuotas que fija la ley impositiva sobre la valuación fiscal de la tierra libre de mejoras y de las mejoras.

El Impuesto Inmobiliario es un impuesto real que se aplica en función del valor de la tierra y edificios sin atender a las condiciones personales del contribuyente. Es un tributo cuyo monto lo determina la autoridad de aplicación. Se calcula conforme a las leyes impositivas de cada período fiscal, que establecen las escalas de valuaciones y las alícuotas que se aplicarán sobre la base imponible conforme la modalidad prevista para cada tipo de inmueble.

Tasas municipales

Por la prestación de servicios de seguridad industrial, iluminación, higiene y similares, los fiscos municipales perciben las tasas retributivas que establezcan en función de los ingresos o bien de otros parámetros fijos como número de personal y capacidad de fuerza motriz, entre otros.

Incentivos fiscales

Son destacables los incentivos fiscales que ofrece el ejecutivo argentino en ciertos sectores, entre los que destacan: minería, biocombustibles, software, energías renovables e infrestructuras. Se pueden consultar las exenciones fiscales específicas para estos sectores en el siguiente portal: "http://inversiones.gob.ar/es/incentivos-la-inversion".

Impuestos con las transacciones con el exterior

Los parámetros en los que se mueven estos impuestos son;
Con respecto a la importación: oscilan entre el 0% y el 35%; Tasa Estadística: 0,5% del valor CIF, con un máximo de 500 dólares; Tasa de Comprobación de Destino: no puede exceder el 2% (solo para las importaciones que obtuvieron beneficio tributario en razón de su uso, aplicación o destino); Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA): importaciones sujetas a una tasa general del 21% (IVA reducido para determinados bienes del 10,5%). Además, IVA Adicional del 20% en caso de que el producto importado vaya a ser revendido en el mercado interno; Anticipo del Impuesto a las Ganancias: retención de entre el 6% y el 11%; Ingresos Brutos: retención del 2,5% para jurisdicciones con acuerdo con la AFIP, si no 1,5%- 4%, según provincia. En relación a la exportación: varían entre el 0% y el 30% del valor FOB.

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Tratamiento fiscal de la inversión extranjera

El tratamiento fiscal que se da a la inversión extranjera es el mismo que a la inversión nacional. La inversión extranjera estará sujeta a la legislación nacional y podrá beneficiarse de las exenciones previstas en ésta.

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